En Osorno, la diferencia de suelo entre una parcela en Francke y otra en Rahue puede ser abismal. En Francke podés encontrar terrenos firmes de origen volcánico, mientras que en Rahue Bajo no es raro toparse con limos y turbas que retienen agua como esponjas. Esta variabilidad, típica de la cuenca del Rahue, obliga a cuantificar la permeabilidad con datos duros antes de proyectar cualquier sistema de agotamiento o infiltración. Por eso aplicamos los ensayos Lefranc y Lugeon, que permiten medir la conductividad hidráulica directamente en el terreno, sin depender de correlaciones de laboratorio que acá suelen quedar cortas. Complementamos el perfil geotécnico con calicatas para identificar la estratigrafía fina antes de seleccionar los tramos de ensayo, y si hay indicios de licuación en arenas sueltas bajo la napa, cruzamos los datos con un estudio de licuefacción para no subestimar el riesgo sísmico en una zona categorizada como sísmica 3 según la NCh433.
Un dato de K obtenido in situ en Osorno puede ser 10 veces mayor que el estimado en gabinete con correlaciones de laboratorio.
