Con una altitud sobre el nivel del mar que ronda los 20 metros y una historia sísmica marcada por la cercanía al Cinturón de Fuego del Pacífico, construir en Osorno sin un conocimiento de campo verificado es técnicamente un salto al vacío. La calicata exploratoria es el método de reconocimiento directo que permite observar, tocar y registrar las capas del subsuelo tal como se presentan, sin las incertidumbres de las interpretaciones indirectas. En una ciudad donde los suelos superficiales suelen estar compuestos por trumaos derivados de cenizas volcánicas y depósitos fluvioglaciales del río Rahue, la inspección visual de un perfil excavado entrega datos que ningún ensayo aislado puede replicar. Nuestro equipo ejecuta estas excavaciones con control de profundidad y registro fotográfico completo, integrando la información en el modelo geotécnico del proyecto para que la cimentación se diseñe sobre terreno firme y conocido.
Ver el suelo real en una calicata elimina el 70% de las sorpresas durante la excavación de fundaciones.
