Osorno es lluvia. Es suelo húmedo. Es invierno con escarcha. Diseñar pavimento rígido aquí exige mucho más que copiar un espesor estándar. La combinación de precipitaciones anuales que superan los 1.200 mm y temperaturas bajo cero recurrentes ataca directamente la subrasante. Si el agua no drena, el concreto trabaja a tracción por congelamiento superficial. Por eso nuestro equipo no empieza por el hormigón. Empieza por el suelo. Correlacionamos el soporte con un ensayo CBR vial en plataforma saturada, que es el escenario real de la región. Luego aplicamos la guía AASHTO 93 para definir juntas, pasadores y losa, adaptando cada variable al clima osornino. Un diseño rígido bien calculado aquí no se agrieta a los dos años.
En Osorno, un pavimento rígido sin estudio de drenaje es una losa con fecha de vencimiento.
